El hallazgo de un biocombustible industrial viable. Eso es lo que persigue la Fundación Asturiana de la Energía (FAEN), con sede en el campus de Barredo, en colaboración con Hunosa, el Instituto Nacional del Carbón (Incar) y la empresa Pellets Asturias (ubicada en Tineo), dentro del proyecto «Pelet in». El pellet es un biocombustible, normalmente a base de residuos de madera, que se suele utilizar en calderas domésticas, pero no en industriales, debido a su coste. El objetivo es desarrollar un pellet de menor coste y calidad, que permita ser distribuido con aplicaciones industriales. Una de las personas que se encuentran al frente del proyecto es Indalecio González, responsable del área de Energías Renovables de FAEN, quien explica que, «el problema es que las calderas domésticas precisan de un combustible bastante puro porque son más sofisticadas, a diferencia de las industriales, que son más robustas y pueden admitir un pellet de menor calidad».
Las primeras pruebas arrancaron el pasado 20 de diciembre en la térmica de La Pereda, propiedad de Hunosa. Durante 48 horas, aunque no seguidas, se introdujeron en la caldera de lecho fluido circulante de la planta el pellet industrial a un ritmo de tres toneladas por hora, combinado con el carbón habitualmente utilizado en la central, probando la eficiencia del uso combinado con el biocombustible. Al ser una prueba experimental, el porcentaje de pellet sobre el carbón introducido en la caldera fue de poco más del 1%.
El desarrollo de esta investigación, tal y como explicó Indalecio González, «no es en absoluto para sustituir al carbón como combustible, sobre todo porque sería imposible dar abasto con la producción que precisa una central de estas características». En el caso de la térmica de La Pereda, de unos 150 megawatios, precisarían unas 900.000 toneladas del pellet industrial. No obstante, sí puede complementar al uso del carbón, suponiendo un 5 o 6 por ciento del combustible que se consume en la central.
Tras esta primera prueba, el proyecto «Pelet in» incluye la realización de otras dos más durante el presente ejercicio, si bien esta dependerá de la programación técnica de la central térmica. Aún así, la previsión que manejan desde FAEN es que se puedan hacer en los meses de abril o mayo. Hasta ahora, sólo se ha utilizado madera, aunque se verá la posibilidad de utilizar también residuos de cacao y otras mezclas en las pruebas siguientes. Tampoco se conocen aún los resultados de las primeras pruebas, que posiblemente se harán públicos cuando se inicie la segunda fase del proyecto.
No es la primera vez que la térmica de La Pereda se somete a este tipo de pruebas. Indalecio González recordó el proyecto «Ecocombos», en el que se utilizaron astillas como combustible combinado con el carbón. Por otro lado, el responsable de Energías Renovables de FAEN también destacó que no todas las calderas industriales admiten biocombustible. «La de La Pereda sí tiene unas características específicas que admiten biomasa hasta determinados porcentajes», aseguró. En otras calderas industriales podría ser necesario el desarrollo de modificaciones. El proyecto «Pelet in» ha sido financiado parcialmente por el Ministerio de Ciencia e Innovación a través del subprograma «Innpacto», mediante los fondos europeos Feder y fondos propios.
El desarrollo de esta investigación, tal y como explicó Indalecio González, «no es en absoluto para sustituir al carbón como combustible, sobre todo porque sería imposible dar abasto con la producción que precisa una central de estas características». En el caso de la térmica de La Pereda, de unos 150 megawatios, precisarían unas 900.000 toneladas del pellet industrial. No obstante, sí puede complementar al uso del carbón, suponiendo un 5 o 6 por ciento del combustible que se consume en la central.
Tras esta primera prueba, el proyecto «Pelet in» incluye la realización de otras dos más durante el presente ejercicio, si bien esta dependerá de la programación técnica de la central térmica. Aún así, la previsión que manejan desde FAEN es que se puedan hacer en los meses de abril o mayo. Hasta ahora, sólo se ha utilizado madera, aunque se verá la posibilidad de utilizar también residuos de cacao y otras mezclas en las pruebas siguientes. Tampoco se conocen aún los resultados de las primeras pruebas, que posiblemente se harán públicos cuando se inicie la segunda fase del proyecto.
No es la primera vez que la térmica de La Pereda se somete a este tipo de pruebas. Indalecio González recordó el proyecto «Ecocombos», en el que se utilizaron astillas como combustible combinado con el carbón. Por otro lado, el responsable de Energías Renovables de FAEN también destacó que no todas las calderas industriales admiten biocombustible. «La de La Pereda sí tiene unas características específicas que admiten biomasa hasta determinados porcentajes», aseguró. En otras calderas industriales podría ser necesario el desarrollo de modificaciones. El proyecto «Pelet in» ha sido financiado parcialmente por el Ministerio de Ciencia e Innovación a través del subprograma «Innpacto», mediante los fondos europeos Feder y fondos propios.
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