La empresa Foresta Capital mantiene «en suspenso» el inicio de la construcción de la planta de biomasa en Andorra a la espera de que exista un nuevo marco regulatorio estable para el sector. Así lo aseguraron desde la empresa a La COMARCA. El proyecto es una gran esperanza de futuro para la zona, en plena crisis del carbón, puesto que prevé la creación de 190 puestos de trabajo directos e indirectos.
Según la directora financiera de la empresa, Marga Santos, el Real Decreto 1/2012 del 27 de enero de 2012 suspendió el régimen económico de las energías renovables por lo que el proyecto no sería viable para Foresta hasta que no se levante la moratoria o se establezca un régimen regulatorio especial para la biomasa. No obstante, Santos se muestra optimista y afirma que según se desprende en la redacción del Real Decreto, el gobierno prevé crear una regulación específica y estable para algunas tecnologías renovables que tienen mayores beneficios sociales, entre ellos la biomasa.
Asimismo, la directora financiera asegura que la elección de la Villa Minera para ubicar su proyecto se debe a cuatro factores: el apoyo de la administración, la buena evacuación y conexión a la red, disponibilidad de suelo industrial para construir la planta y la disponibilidad de terrenos para cultivos energéticos en la zona.
Foresta Capital es una empresa con capital español y con sede social en Vitoria. Está especializada en la gestión de plantaciones de maderas nobles y en proyectos de biomasa. Actualmente, también prevé la construcción de una planta de biomasa en Cáceres que, al igual que la andorrana, también se encuentra en fase de tramitación y no está prevista su construcción hasta que exista de nuevo un marco regulatorio estable. Además, Foresta posee una plantación con 200.000 nogales y 30.000 de cerezos negros en la localidad cacereña de Talayuela.
El proyecto de Andorra se encuentra en fase de información pública y el 27 de septiembre fue publicado en el Boletín Oficial de Aragón. El pliego se encuentra en el Ayuntamiento de Andorra para su consulta. Allí permanecerá 30 días, periodo estipulado para presentar las alegaciones pertinentes. También está a disposición pública en la sede del Instituto Aragonés de Gestión Ambiental en Zaragoza. Tras la exposición pública, el proyecto será sometido a la declaración de impacto ambiental. «El proceso todavía es largo», apuntó la alcaldesa de Andorra, Sofía Ciércoles, que aseguró que el Ayuntamiento no ha tenido contacto alguno con la empresa promotora desde el año pasado. La presentación de la empresa tuvo lugar el 31 de marzo de 2011, en plena precampaña electoral, con gran presencia del ejecutivo autonómico del PSOE. Aunque el acto estuvo organizado por CEOE y CEPYME, causó revuelo al contar con escasa participación del ayuntamiento (IU). Dio a conocer el proyecto el entonces consejero de Economía, Alberto Larraz, y la consejera de Presidencia, Eva Almunia.
Foresta requerirá de 98 millones de euros de inversión privada para poner en marcha la central de 20 megavatios. De los casi 200 empleos que se prevé que pueda generar, se calcula que unos 30 de ellos sean puestos de trabajo en la propia central. Otros 40 de ellos se generarán durante el tiempo que dure la construcción de la planta; alrededor de 110 serán empleos agrícolas relacionados con la propia demanda de la central y otros 20 empleos nuevos estarán relacionados con el suministro a la planta energética.
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